viernes, 26 de octubre de 2012


It is late.
The body is a root grounded on ashes.
But, you don't think that's a reason to give up the aspiration of being a dandelion.
(Bajo los párpados cerrados los ojos se rehúsan a las pérdidas).
"Meet me in beauty" you said to yourself, and you stopped seeking for answers.
("You don't need to be rootless to forgive nor to forget" you said to your feet and they started to linger on every step).
De la ceniza vino entonces el conjuro del movimiento:
escuridão a escuridão as árvores ficaram bosque,
no medo os pássaros cantaram clarãos de neve
e a través das sombras o tempo traçou galerias matinales.
Bajo el bosque, se sabe, corre un mar primitivo
cuyas aguas dan amparo a antiguas bestias huérfanas,
criaturas de carne suave y aspecto monstruoso:
colosales y ciegos ángeles dedicados 
a resguardar la fría intimidad de los pasajes que habitan.
Blow yourself in the wind,
o sangue acorda no ritmo da rua,
no capim das margens,
na mágoa do que não chega aos lábios pra ser beijado...
y en la arena de una playa ignorada 
un inmenso nautilus encalla como la lengua en las palabras.



viernes, 10 de agosto de 2012

One may sit on a couch and wait...

One may sit on a couch and wait. Sip a thought, maybe. Sleep on a wire, perhaps. To figure out a transition, to tear up a coincidence or a dove. Possibly. One may flip a coin and get surrounded by mystery and unborn thunders and letters. Not to give a fuck about anything or inconsolably weep one's lungs out. One may, perchance, to strike one's head on a golden fish memory and live in it like in a fishbowl for a moment, just the very moment of the travel of an origami crane to the trash can. One may just shut up one's fucking mouth and breathe, breathe like if it was a way to beg, like if it was the only religion that a man can prove to his many gods. One may sit on a couch and declare the wait one's intimate god.

There's a tiger sleeping in the back of my neck...

There's a tiger sleeping in the back of my neck. Sometimes it purrs; others it talks or walks in its sleep. There are moments when one can not know if it is dreaming or is dead: because one can not know anything for sure. I sleep its dream when it rains. It sleeps mine when I'm aware. We both know about each other's drift, we both know we live the spare instants of a sparrow.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Intronauta

Tengo en la mano un mapa hecho de grietas y como brújula tres gotitas de mercurio. Un solitario pez se agita en la red al final del día como el escalofrío en los dedos de saber que no sólo hay las aguas desiertas.

viernes, 19 de marzo de 2010

Pensar el poema

Aquí se declaró la guerra y la búsqueda de los objetos por su independencia fue inútil. Correrse sin el otro derivó en morriña. La geometría del desierto se accidenta ahora en un cárdumen de ausencias premeditadas, paciencias con arritmia. De las babas de lo impreciso se ve salir reptando la idea del poema: se le ve partirse y rodear la roca, libar la minúscula luz de su entraña. Aquí se ha guardado un luto y se ha visto menguar el instante.

jueves, 7 de enero de 2010

pequeño movimiento

es como incubar nocturnos, fluorescentes peces en la boca, como sentir la manifestación de la noche calar con su frío en las encías. Pero digamos que todo esto es cuestión de tiempo, tiempo que no se sabe sino en el deterioro, en el desgastamiento, en aquello que la mano ejecuta para siempre.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Primer ejercicio

Quisiera olvidarlo todo y despertarme frente a la luz anterior a los instantes.
E.M. Cioran

¿Por qué lloraba cuando era niña? Hay una gravedad y un abismo por cumplir en el ejercicio de la memoria. Este punzar casi mórbido del escrutinio, esta empresa ciega de la búsqueda y recolección de eventos pasados, no es sino el caleidoscopio de la huida. Pedazos de cristales de colores que giran y se hunden a capricho. Hay en el error un matiz de cinismo y un matiz de imagen desgastada, y hay la fruta de lo que nos desplegó ajenos a nosotros. ¿Qué se busca en la primera lágrima? ¿se busca el agua en sí o se busca la caída? ¿o se busca el hambre, o el sueño, o el contacto de la piel con la mierda? O la fiebre, o la pesadilla primera, o la intuición de que todo no es sino el vaticinio de su propia ausencia.

Lo que nunca se dormía del todo, era una cierta idea de magnolias. Aunque los árboles donde ellas vivían hubieran quedado en el camino, ellas estaban cerca, escondidas detrás de los ojos.

F.H.